Durante estos años de crisis el mercado se ha convertido en un entorno hostil para las empresas que constantemente buscan oportunidades para diferenciarse de sus competidores y adelantarse a ellos. En ciertas ocasiones, es necesario acudir a una profesión que ya viene consolidándose en nuestro país y que supone para las empresas un “bote salvavidas” para reflotar su negocio. Hablamos del coolhunting.

Coolhunting: Avanzar y encontrar oportunidades de negocio

Tradicionalmente esta profesión se ha asociado al mundo textil y de la moda, pero también se ha extrapolado al mundo del marketing y los negocios. En esencia, un coolhunter se dedica a abrir nuevos horizontes. Es una disciplina encargada de detectar cambios en la sociedad que puedan convertirse en nuevas oportunidades de negocio. Los “cazadores de tendencias” llevan consigo el estandarte de la innovación.

La innovación es el fin común para los cazadores de tendencias y, a su vez, para los negocios. En ella reside la clave del éxito para diferenciarse de la competencia y obtener una ventaja competitiva que les haga sobrevivir en un mercado cada vez más voraz.

Aspectos clave para convertirse en coolhunting

Un cazador de tendencias debe tener una serie de requisitos indispensables para convertirse en un activo de peso dentro de un negocio:

La principal característica que debe tener una persona dedicada al coolhunting es la empatía. Necesita conocer y entender a los consumidores y así poder generar ideas de éxito. Para alcanzar un alto grado de empatía, es necesario que el coolhunter tenga un alto grado de cultura. Evitan a toda costa especializarse en un único ámbito.

Son creativos por naturaleza y están preparados para cualquier cambio. Esa proactividad les mantiene despegados de viejas tendencias, pero también les hace tener un sentido lógico para identificar aquellas nuevas que no van a tener éxito de las que sí. Su intuición les permite identificar ligeros cambios e indicios en el mercado, para posteriormente analizarlos y determinar el posible impacto.

Además, y no por ello menos importante, es fundamental que adquieran altos conocimientos en marketing digital y social media. No solo unas buenas cualidades personales les hacen aptos, también una buena formación.