Las estrategias de marketing han cambiado con el paso del tiempo. El cliente ha pasado ha ser el principal activo en la misma. A este tipo de estrategias de marketing se les denomina como marketing relacional. Hoy te contamos en que consiste.
El cliente en el centro de tu estrategia
El marketing relacional se basa en relaciones. El objetivo primordial es la de establecer una relación con el cliente que sea cercana, duradera y basada en la confianza. Es por ello que toda la orientación estratégica va orientada hacia él. El cliente forma parte activa de todos los procesos: desde la producción, hasta la atención al cliente. Debe sentirse que forma parte de la filosofía de la empresa y sentirse identificado.
La evolución del marketing de transacción hacia el marketing de relacional ha sido considerable. Los vínculos van más allá de la venta. Este tipo de estrategias están planteadas al medio y largo plazo, ya que la confianza es algo que se gana con el tiempo. La finalidad es que ambas partes salgan beneficiadas de esta relación.
Tu estrategia aliada en entornos digitales
El marketing relacional está especialmente indicado en el mundo digital. La comunicación entre la marca y el cliente es cada vez más estrecha, y donde cada vez más se intenta potenciar el dialogo cercano entre ambas partes. Todo ha cambiado.
El cliente está conectado las 24/7, posee mucha más información, y ya no es tan fácil de persuadir. Son menos sensibles hacia la publicidad, y por tanto, es más difícil de transmitirle seguridad y confianza. Es por ello que este tipo de estrategia no es tan sencilla de implementar, pero si lo conseguimos, tendremos unos clientes fidelizados y también unos prescriptores de nuestra marca.





