El inbound marketing es la suma de múltiples estrategias que se extienden como ondas desde el punto central del contenido para alcanzar todo el proceso de captación de clientes, encerrarlos en su círculo y convertirlos en nuevas ondas de expansión y captación.
El emailing en el proceso estratégico del inbound
El proceso estratégico está basado en cuatro fases fundamentales: atraer, convertir, cerrar y fidelizar a tu cliente.
Aunque, como hemos dicho, la pieza clave de tu inbound marketing será tu contenido, la estrategia define perfectamente los medios y herramientas a utilizar, empleando desde campañas ppc hasta la publicidad programática, y pasando por el email marketing.
El contenido se ha de visualizar
Generar un buen contenido es fundamental, pero si este no llega a nadie no estás consiguiendo nada. Es muy importante que llegue a ser leído en cada fase.
La primera descubriendo grupos de interés a los que se puede llegar con él, bien a través de las redes sociales o por emailing. Aunque lo normal es que combines estas dos herramientas como mínimo, ya que crean una sinergia perfecta para llegar a la fase de convertir.
Generar una acción
Si has desarrollado la fase anterior correctamente, una buena parte de las personas a las que has llegado se convertirán y te darán sus datos de registro. Aquí las landing pages son piezas clave.
Vender
Esta es la fase de cierre y es donde el emailing adquiere su máximo potencial y toma el protagonismo fundamental.
Estás dirigiendo ahora tu contenido de una forma precisa a usuarios interesados en él y que te han autorizado a emitirles comunicaciones.
Crear comunidades y expandir
Es muy importante enamorar a tu cliente. Hacerle sentir valorado con consultas de opinión de calidad, contenidos interesantes para él y ofertas personalizadas que también se hacen llegar mediante emails. Todo esto lo podrá compartir en sus grupos y redes sociales





