La analítica web es un proceso de vital importancia en cualquier estrategia de marketing digital. Es necesario medir los datos y resultados en todas las acciones que llevemos a cabo. De esta forma, podremos conocer la eficacia del esfuerzo y dinero invertido.
Mediante la analítica web, podemos obtener información que nos servirá para estudiar nuestras debilidades y fortalezas con el objetivo de mejorar la estrategia. Además, podremos conocer la experiencia del usuario cuando accede a nuestro sitio web.
¿En qué consiste la analítica web?
La analítica web se basa en recoger, estudiar, analizar y valorar los datos que nos arrojan las herramientas de medición sobre el comportamiento de los usuarios que acceden a nuestro sitio. Consiste, por ejemplo, en saber desde qué tipo de dispositivo han visitado nuestra web, el tiempo que ha durado la visita, la hora, qué paginas dentro de nuestra web han visitado, etc.
Básicamente, la analítica web facilita a una empresa analizar la actividad que se produce en una página web, y así estar al tanto de cualquier error o posibles mejoras.
¿Por qué hay que medir?
Porque todo lo que se puede medir es mejorable. Es posible gestionar y conocer como es la satisfacción, retención, adquisición y fidelización del cliente.
La analítica web nace de la necesidad de medir el retorno de la inversión que se está llevando a cabo en la web, con el objetivo de optimizar nuestra estrategia online, y sacar la máxima rentabilidad.
Para ello, el primer paso es saber medir correctamente los datos para tomar decisiones posteriormente, y conseguir los beneficios esperados. Además, también es muy importante saber qué contenidos, productos o servicios atraen más a nuestros clientes.
Para llevar a cabo este proceso existen herramientas que nos permiten analizartodos los resultados de nuestra página web. De esta forma, alcanzaremos los objetivos marcados en el plan de marketing.





