El inbound marketing es una herramienta que busca atraer a los consumidores hacia una marca. La forma en la que lo consigue es utilizando siempre publicidad que sea natural, innovadora, y no intrusiva, con lo que consigue que los usuarios lleguen a conocer bien a una compañía y se fidelicen como clientes.
Estrategia de inbound marketing y redes sociales
Este tipo de marketing tiene cuatro fases, y en cada una podemos aprovechar las redes sociales de una manera distinta:
Fase de atracción
En esta fase buscamos que un usuario que aún no conoce nuestra marca la descubra y, además, se sienta atraído por ella. La manera más sencilla de conseguirlo es ofreciéndole contenido de valor.
La mejor opción es comenzar escuchando a los usuarios y, posteriormente, establecer un calendario de contenidos. Si nuestra estrategia de marketing se centra en un blog, como suele ser habitual, las redes sociales también nos van a servir como amplificador para difundir los contenidos de ese blog.
Fases de conversión y cierre
Una vez que un usuario ya conoce nuestra marca, el siguiente paso es que nos facilite sus datos básicos de contacto. Esto se consigue habitualmente ofreciéndole algún contenido de su interés a cambio.
En nuestros mensajes en redes sociales necesitamos incluir una llamada a la acción o call to action clara, concisa y atractiva. De esta forma le llevaremos hasta una página de aterrizaje donde encontrará el formulario para hacernos llegar sus datos y descargarse la información ofrecida.
Fase de deleite
En esta última fase, nuestra misión es continuar enamorando a nuestros clientes. Al seguir recibiendo contenidos de valor y ofertas especiales, se creará una relación que ayudará a que el cliente se mantenga fiel y nos recomiende a otros usuarios.
Tener una buena estrategia de inbound marketing y fomentarla en redes sociales acompañándola con contenido de valor, ofrece resultados excelentes.





